Ante unas necesidades crecientes y un presupuesto que impone decisiones difíciles, Marruecos llamó, el miércoles en Ginebra, al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) a incluir las «soluciones duraderas» en su planificación presupuestaria para los campamentos de Tinduf, en Argelia, al considerar que las financiaciones destinadas desde hace varias décadas a esta situación perpetúan un «régimen de mantenimiento costoso», en lugar de contribuir a resolverla.
Estas soluciones duraderas consisten en el retorno digno de las poblaciones concernidas, de conformidad con el solemne llamamiento de Su Majestad el Rey Mohammed VI, el reasentamiento en terceros países dispuestos a contribuir a ello; y la integración en el país de acogida, indicó el embajador y representante permanente de Marruecos ante la ONU y las demás organizaciones internacionales en Ginebra, Omar Zniber, durante los trabajos del Comité Permanente del ACNUR.
«Desde 2021, el ACNUR movilizó cerca de 90 millones de dólares en los campamentos de Tinduf, en Argelia. Y, al mismo tiempo, año tras año, todo retrocedió: la tasa de malnutrición se duplicó, la autonomía económica desapareció y el acceso al empleo sigue prohibido, de modo que el gasto aumentó mientras la esperanza disminuyó», señaló.
Según Zniber, estas cifras «no describen un programa de protección», sino «un régimen de mantenimiento», costoso en un contexto de restricciones presupuestarias e insuficiente para atender las necesidades de las personas concernidas.
A este respecto, el embajador recordó que el derecho internacional de los refugiados contempla «tres soluciones duraderas», a saber, «la repatriación libremente consentida, el reasentamiento y la integración en el país de acogida», y consideró que son estas soluciones las que permiten poner fin a la continuidad de los gastos relacionados con las situaciones de desplazamiento prolongado.
Asimismo, afirmó que el Reino «asume plenamente su parte de esta responsabilidad», y subrayó que este compromiso se inscribe ahora en «un marco transformado: al adoptar la resolución 2797, el Consejo de Seguridad consagró la iniciativa marroquí de autonomía, abriendo un horizonte político allí donde no subsistía más que un statu quo».
A este respecto, «el solemne llamamiento de Su Majestad el Rey Mohammed VI al retorno digno de las poblaciones concernidas constituye un compromiso de acogida, sin condiciones y sobre una base estrictamente individual y voluntaria», añadió, y señaló que Marruecos «apoya asimismo, con la misma convicción, las otras dos soluciones: el reasentamiento en terceros países dispuestos a contribuir a ello y la integración en el país de acogida, según la libre elección de cada persona».
Esta postura no es aislada, sostuvo, y explicó que un número importante de Estados donantes, entre los principales contribuyentes al presupuesto, se declaran «dispuestos a financiar aquello que resuelve, en lugar de aquello que perdura».
Por ello, Zniber invitó al ACNUR a «aprovechar esta disposición, situando las soluciones duraderas en el centro de su planificación presupuestaria e iniciando, con los Estados concernidos y los socios voluntarios, el examen de las tres soluciones antes del período de sesiones del Comité Ejecutivo».
«El objetivo de reducir a la mitad las situaciones prolongadas de aquí a 2035 es, ante todo, un objetivo presupuestario: no se decidirá en otro lugar, sino aquí, en la asignación de cada dólar», concluyó.
MAP: 09 Septiembre 2026





