Un grupo de 40 Estados reafirmó, el martes en Ginebra, su apoyo a «la soberanía plena y entera» de Marruecos sobre sus Provincias del Sur, subrayando que la cuestión del Sáhara constituye un diferendo político que compete al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y destacando la exclusividad de una solución basada en la Iniciativa marroquí de autonomía.
En una declaración pronunciada durante la 63.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos por el embajador y representante permanente de Marruecos ante la ONU en Ginebra, Omar Zniber, el grupo subrayó que la cuestión del Sáhara constituye un diferendo político abordado por el Consejo de Seguridad, que afirma que una verdadera autonomía bajo soberanía marroquí podría constituir una de las soluciones más realistas.
El grupo expresó así su apoyo a la aplicación de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2025, que tiene por objeto relanzar el proceso político mediante la celebración de negociaciones entre las cuatro partes expresamente mencionadas, sobre la base del Plan de Autonomía marroquí, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable a este diferendo.
En este contexto, los cuarenta Estados se congratulan de «la actualización y la formulación detallada de su Plan de Autonomía por parte de Marruecos» y de «su compromiso de garantizar el retorno y la integración de las poblaciones de los campamentos de Tinduf sobre la base de la igualdad entre todos los ciudadanos marroquíes, en el marco de las garantías internacionales y de las prácticas reconocidas en la materia».
El Grupo saluda igualmente el compromiso de Marruecos, desde hace muchos años, con «una interacción constructiva, voluntaria y profunda» con el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas, en particular con la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) y los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos, para la promoción y el respeto de los derechos humanos en la totalidad de su territorio.
La interacción de los Estados miembros con el Consejo y el Alto Comisionado debe «conservar su carácter bilateral y ser preservada de cualquier instrumentalización», señala la declaración en el marco del punto 2 del orden del día.
Los cuarenta Estados celebran también la apertura, por parte de numerosos países, de Consulados Generales en las ciudades de Dajla y Laayún, que constituyen «una palanca de refuerzo de la cooperación económica y de las inversiones, en beneficio de las poblaciones locales, del desarrollo regional y continental».
«La resolución de este diferendo regional contribuirá a concretar las aspiraciones legítimas de los pueblos africanos y árabes en materia de integración y desarrollo, objetivo que Marruecos sigue persiguiendo y para el cual despliega esfuerzos sinceros y continuos», concluye la declaración.
MAP: 08 Septiembre 2026





